Eurovisión tira de memoria, carisma y colmillo para arrancar su gira del 70 aniversario

Eurovisión va a cumplir 70 años en 2026 y, lejos de optar por una celebración solemne y con olor a museo, ha decidido que la mejor manera de soplar velas es salir de gira. Una gira oficial, grande, europea y con nombres que no necesitan demasiadas presentaciones para provocar reacciones automáticas en el fandom.

La EBU ha revelado los primeros artistas que formarán parte del Eurovision Song Contest Live Tour y el conjunto resulta bastante revelador. Alessandra, Helena Paparizou, Johnny Logan, Katrina, Lordi, Verka Serduchka y Guy Sebastian no comparten género, época ni estética, pero sí una cualidad esencial: todos están asociados a momentos que marcaron al festival de una manera u otra.

La elección de Alessandra deja claro que esta gira no quiere ser un desfile de glorias pasadas sin contacto con el presente. Su Queen of Kings fue uno de esos temas que no se apagaron cuando terminó la temporada eurovisiva, sino que siguieron circulando, creciendo y encontrando público nuevo. Colocarla junto a artistas históricos es una forma bastante explícita de decir que la historia de Eurovisión sigue escribiéndose.

Helena Paparizou, en cambio, juega en la categoría de icono absoluto. Primera victoria griega, presencia constante en el imaginario colectivo del festival y una de esas artistas cuyo nombre funciona incluso entre quienes no recuerdan exactamente en qué año ganó. Su inclusión es casi obligatoria en cualquier celebración seria de la historia del certamen.

Con Johnny Logan ocurre algo parecido, aunque elevado a la enésima potencia. Tres victorias, dos como intérprete y una como compositor, lo convierten en una figura única dentro del ecosistema eurovisivo. No es nostalgia, es genealogía del festival. Tenerlo en la gira es una forma de anclar el proyecto a las raíces más reconocibles del concurso.

Katrina aporta ese tipo de victoria que el tiempo ha tratado con especial cariño. Love Shine a Light sigue siendo una de las canciones ganadoras más identificables del repertorio eurovisivo y, además, carga con el pequeño detalle de ser la última victoria británica hasta la fecha. Cada aparición suya despierta automáticamente una mezcla de recuerdo, ternura y ligera melancolía colectiva.

Lordi representan uno de los grandes puntos de inflexión del festival. Su triunfo en 2006 no fue solo una victoria, fue un golpe sobre la mesa que amplió definitivamente el perímetro de lo que Eurovisión podía ser. Desde entonces, nadie puede afirmar con seriedad que el festival tenga un único molde.

Y luego está Verka Serduchka, que directamente habita en una dimensión propia. Dancing Lasha Tumbai no se ha convertido en reliquia ni en pieza retro; sigue funcionando como arma de destrucción masiva en cualquier recinto. Hay actuaciones que se recuerdan. Hay otras que sobreviven. Verka pertenece claramente a la segunda categoría.

En medio de todo ello aparece Guy Sebastian, ligado a un momento concreto pero importante: el desembarco oficial de Australia en Eurovisión. Su quinto puesto en 2015 ayudó a normalizar algo que, hasta entonces, parecía casi un experimento. Hoy Australia es parte estable del festival, y su presencia en la gira actúa como recordatorio de ese punto de partida.

Según la EBU, todos estos artistas interpretarán sus canciones eurovisivas durante la gira y participarán también en versiones especiales de clásicos del concurso, con más nombres por anunciarse en los próximos meses, incluidos participantes del propio Eurovisión 2026.

La sensación que deja este primer anuncio no es la de un simple recopilatorio de éxitos, sino la de un proyecto que intenta construir un relato amplio sobre lo que ha sido y es Eurovisión: un espacio donde conviven baladas clásicas, pop contemporáneo, rock teatral, humor absurdo y fenómenos virales.

Y para un 70 aniversario, esa mezcla resulta bastante apropiada.

Fuente: EBU

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