“O salís corriendo o no representáis a Grecia”: La carta bomba del BDS que incendia la previa de Eurovisión 2026

El colectivo propalestino BDS Greece lanza un órdago a los artistas griegos: “La ERT está lavando genocidios y quien se suba a ese tren, que apechugue con las consecuencias”.

No hay adorno, no hay cortina de humo, no hay “queridos eurofans”: hay fuego directo. BDS Greece acaba de soltar una carta abierta a los participantes del proceso griego para Eurovisión 2026 que ha dejado a más de un artista mordiéndose las uñas.

Y no es un “por favor”. Es un “o te bajas, o si ganas, ni se te ocurra ir a Viena”.

El texto, que también firman March to Gaza Greece, la Comunidad Palestina en Grecia y otras organizaciones culturales, acusa a ERT (la televisión pública griega) de estar “blanqueando la limpieza étnica” que Israel estaría cometiendo en Gaza. Y todo esto en medio de una tormenta internacional donde ya España, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia se han retirado del certamen.

¿Y los artistas griegos? Callados como esfinges.

¿Qué dice la carta?

Agárrate que vienen curvas. Aquí un resumen (no apto para blanditos):

“La EBU sigue permitiendo que Israel participe, mientras comete genocidio en Palestina.”
“ERT es cómplice de este lavado de imagen y quien represente a Grecia estará siendo parte de ello.”
“La música no es neutral. La EBU vetó a Rusia y Bielorrusia. Esto también es política.”
“Si participas, estás ayudando al apartheid.”
“Si ganas, no vayas. Si puedes, retírate ya.”

Y todo eso con referencias a la ONUel Tribunal Penal Internacionalla coalición queer por Palestina, el “pinkwashing”, y una retahíla de apoyos internacionales como Levante (Italia) o Ylvis (Noruega) que ya han dicho «nosotras no participamos si sigue Israel.»

Silencio en el backstage

Mientras tanto, en Grecia: ni un solo artista ha dicho ni mú.

Recordemos que en Portugal, 13 de los 16 candidatos al Festival da Canção ya han firmado públicamente una declaración de boicot si ganan. En Grecia, la cosa está más callada que los resultados del jurado griego en una final ajustada.

¿Será que no quieren posicionarse? ¿O que están esperando ver hacia dónde sopla el viento mediático?

¿Y ahora qué?

La carta va más allá del postureo: apunta directamente a la yugular de la narrativa eurovisiva de “paz, amor y música”. Porque si Israel sigue en la fiesta, dice BDS, Eurovisión deja de ser un festival de unión para convertirse en un acto de complicidad.

Y esto ya no va de banderas ni de géneros musicales. Va de conciencia.

Lo que está claro es que la pelota está en el tejado de los artistas griegos. ¿Van a hacer mutis por el foro o van a plantarse como en Portugal?

Lo sabremos pronto. Porque si hay algo que tiene más drama que una final eurovisiva… es la política con autotune.

Fuente: Lifo

También te podría gustar...