Dinamarca repite fórmula (y protagonista): Sissal vuelve al DMGP 2026 y sube la temperatura

Dinamarca ya ha desvelado los ocho nombres que competirán en el Dansk Melodi Grand Prix 2026, pero seamos claros desde el principio: aquí hay un nombre que pesa más que el resto. Sissal está de vuelta. Y eso, en clave eurovisiva, no es un detalle menor.
Sí, hablamos de la misma Sissal que ganó el DMGP el año pasado, llevó a Dinamarca a la final de Eurovisión en Basilea con “Hallucination” y consiguió algo que el país llevaba años persiguiendo: volver a sentirse relevante un sábado por la noche. El puesto 23 quedó en la tabla, pero el mensaje fue otro muy distinto: Dinamarca volvió a la final. Y eso cuenta.
Ahora regresa con “Infinity” y, automáticamente, todo el DMGP 2026 cambia de tono.
No es nostalgia, es otra cosa
La vuelta de Sissal no suena a “oye, probamos otra vez”. Suena más bien a continuar una historia que no terminó del todo. Ya conoce el circo, las cámaras, las semanas eternas y la presión eurovisiva de verdad. Y en un festival nacional, esa experiencia pesa más de lo que muchos quieren admitir.
No es habitual que Dinamarca recicle a su ganadora más reciente. Y precisamente por eso, su presencia plantea una pregunta incómoda pero interesante:
¿apostar por lo que ya funcionó… o arriesgar con algo nuevo?
El resto del menú (que no es poca cosa)
Sissal no competirá sola en Frederikshavn el 14 de febrero. DR ha apostado por un cartel compacto, sin relleno evidente, con ocho artistas que ya nacen con el sello de “pensado para Eurovisión”.
Estos son los nombres:
- Emil Otto – “Copenhagen Noir”
- Ericka Jane – “Death Of Me”
- Lasse Skriver – “Roaring Heart”
- Late Runner – “Can U Feel It?”
- Myrkur – “Touch My Love And Die”
- Sander Sanchez – “Two Spirits”
- Sissal – “Infinity”
- Søren Torpegaard Lund – “Før vi går hjem”
DR lo ha explicado sin rodeos: primero el artista, luego la canción, y finalmente una puesta en escena que funcione como paquete completo. Menos experimentos raros, más coherencia. Dinamarca aprendiendo de sus propios errores… quién lo diría.
Cuando una artista se convierte en referencia
La realidad es que Sissal ya no compite solo contra siete canciones. Compite también contra su propio recuerdo. Para bien y para mal. Cada actuación será comparada, cada nota analizada, cada plano revisado con lupa.
Pero si Infinity conecta, si la propuesta crece y emociona, no hará falta mucho más. Dinamarca ya sabe que con ella, al menos, el viaje hasta mayo no da vergüenza ajena.
Dinamarca, ante una decisión muy suya
El DMGP 2026 no va solo de elegir una canción. Va de decidir qué tipo de país quiere ser Dinamarca en Eurovisión: uno que consolida lo que funciona o uno que cambia de rumbo cada año esperando un milagro.
El 14 de febrero saldremos de dudas.
Y pase lo que pase, una cosa está clara: con Sissal de vuelta, este DMGP ya no es uno más.
Fuente: DR